El arte de combinar el pañuelo de bolsillo con el traje: los errores que hay que evitar

Si hay un accesorio capaz de transformar un traje corriente en un conjunto excepcional, ese es el pañuelo de bolsillo. Como auténtico toque final, no está ahí para ocultar su chaqueta, sino para realzarla con sutileza.

Sin embargo, hay un error de estilo que se repite con mucha frecuencia: nunca elija un pañuelo de bolsillo exactamente idéntico a su corbata o a su pajarita. Los conjuntos a juego, con el mismo tejido o el mismo estampado, carecen de relieve y empañan la elegancia del resultado.

El pañuelo de bolsillo, por su parte, está ahí para realzar su atuendo: para lograr una combinación acertada sin cometer un error de gusto, estos son los pasos que debe seguir.

 

 

Apueste por los detalles discretos y las texturas:

En lugar de copiar el accesorio principal, busque un detalle secundario. Haga un sutil guiño a uno de los matices de un estampado, al tono de su flor en el ojal o al color de sus calcetines.

Tampoco dude en combinar diferentes materiales: un pañuelo de seda fluida aportará contraste a un traje de lana, mientras que un modelo de lino le dará un toque desenfadado y veraniego.

 

 

 

 

El comodín atemporal:

Si las combinaciones de estampados y colores le parecen demasiado complejas, no se preocupe. Apueste por la sencillez absoluta de un pañuelo de algodón o lino blanco.

Doblada en forma de cuadrado, crea una combinación impecable con el blanco de su camisa. Es una apuesta segura, sobria e infinitamente elegante, que funciona siempre sin riesgo alguno de cometer ningún desliz.

 

 

 

 

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